Almanaque do souto
Un castaño gallego puede pasar de los quinientos años. Este, crecido de una sola semilla, vive uno entero en un minuto: brota tarde, florece en crema, suelta los erizos, celebra el magosto y aguanta la nieve.
Los erizos amarillean.
Toca el árbol para sacudirlo.
O ano do castiñeiro («el año del castaño») es una ilustración generativa: el árbol no existe. Cada semilla dibuja un castaño distinto, con su tronco, sus ramas y entre dos mil y nueve mil hojas (según la semilla y el tamaño de la pantalla), y un calendario decide qué le pasa cada día: cuándo brota cada hoja, cuándo amarillea, cuándo cae cada erizo. Por eso, si vuelves atrás en el año, el árbol vuelve a ser el que era.
Las fechas siguen el ciclo general de un souto del interior de Galicia: brotación tardía desde finales de abril, flor en junio, recogida desde finales de septiembre durante un mes y magosto a primeros de noviembre. Cambian con la altitud, la variedad y cada año. La lluvia, la niebla y la nieve están puestas a mano, como en un almanaque: no son una previsión.
Souto, soutelo, castiñeiro o castiñeira son topónimos y apellidos muy comunes en Galicia. Los refranes son del refranero gallego.
Pieza de muestra de Alewences, hecha a mano en un solo archivo: sin imágenes, sin fuentes externas y sin rastreadores. El árbol, el cielo y el sonido se generan en tu navegador.